Manifiesto
La Red de Defensa Trabajadora nace de la urgencia y de la rabia, pero se sostiene con la solidaridad. Somos personas trabajadoras que decidimos dejar de estar en soledad. No somos un despacho ni una empresa.
Creemos que conocer nuestros derechos es el primer paso para defenderlos. Nos organizamos de forma horizontal: aquí nadie manda sobre nadie y nos cuidamos entre todes. Hablamos claro, sin tecnicismos, porque la ley no debería ser un idioma ajeno.
No dependemos de la capital: la red crece en cada municipio, en cada barrio, en cada oficio. Acompañamos sin juzgar; aquí nadie sobra y nadie estorba. Esto nunca está terminado: la red está viva y se construye con quien llega.
No estás sole. Estamos contigo.